viernes, 22 de junio de 2012

6 días... Aka... La última oportunidad de hacer historia... Una diferente.

 -Es taxista, trabaja desde las 2 de la mañana, descansa 2 horas entre las 2 y 4 pm, regresa y duerme hasta las 10 pm. De camino a su cama escucha en las noticias el nuevo gasolinazo, enojado piensa que en vez de 6 días deberá trabajar 7 hay hijos que alimentar y sostener educación.
-Son las 3:38 de la madrugada y ella no puede dormir, tiene mucho cansancio encima pero le es imposible, piensa que tiene 2 hijos de 11 y 12 años, uno comenzara la secundaria y el otro debe seguir en ella, hay útiles que comprar, medicina que obtener para el menor, alimento que proveer y renta que pagar.
-Ella vende verduras en una calle aledaña a un mercado, en algún lugar de provincia, tiene 68 años, no tiene a nadie, por las tardes trabaja en un centro comercial, empacando los productos de los clientes, vive de las propinas también, intentó entrar al programa de adultos mayores, pero como no tenía amistades, dentro del gobierno, le dijeron que  si quería entrar debía llevar el acta de defunción de algún familiar o amigo que estuviera dentro del programa para que ocupara su lugar, dentro de algunos meses, claro.

Estas personas seguían creyendo ciegamente en el PRI y el PAN, pero estaban desinformados, o se guiaban por lo que "López Doriga diga en el noticiario". El argumento es que "los van ayudar con un programa que se pondrá en marcha si gana Peña Nieto" o "Josefina es mujer y dice que es diferente". Y entonces explicas que AMLO tiene un programa para ayudar a las mujeres solteras, que con él, el precio de la gasolina se estabilizara, que las más de 60 mil muertes tendrán castigo, que serenará al país, que los adultos mayores no tendrán 500, sino 1000 pesos garantizados, sin largos trámites, que no es corrupto, que bajara los sueldos de gente que gana más de 300 mil pesos, empezando por el presidente de la República, para beneficio del pueblo en general y no de unos cuantos. Entonces ellos callan... Piensan y descubren que lo que ofrece AMLO y lo que ofrecen sus candidatos dista mucho de la realidad, porque mientras López Obrador ya puso cada una de sus propuestas en marcha cuando fue jefe de Gobierno del DF, Peña Nieto no hizo nada para el Estado de México y dicho sea de paso a este hombre se le recuerda como un opresor y violento por el caso Atenco.
Por los muertos, los desaparecidos, las viudas, las madres solteras, el estudiante, el obrero, el empresario, por nosotros mismos, vamos hacer historia. ¿Cómo? es simple se trata de apoyar a quien realmente te ofrece, con fundamentos y pruebas en la mano, que tiene autoridad moral y desempeñará sus labores de administrador de las riquezas de un pueblo de manera honrada y con una visión más allá de intereses personales.
Se dice AMLO no es mi opción porque no me convence, me pregunto, no te convence un hombre que estando en el poder puso en marcha todo lo que propone, pero sí alguien que estuvo dentro del equipo de un "presidente" que prometió empleo y en cambio aumento la taza de pobres a 7 mil más, fue responsable de la muerte y desaparición de más de 70 mil personas, o alguien que mandó a ultrajar por medio de la fuerza pública a gente inocente, o no fue capaz de imponer justicia ante la atrocidad de una niña muerta y encontrada en su recámara. O si se dice ser "diferente" pero inicia una guerra sucia y hace hasta lo imposible con tal de ganar, porque esa persona está encaprichada con el poder y jamás ha pensado en la estabilidad de un pueblo.
Andrés Manuel López Obrador ha defendido a las masas, desde hace años, su lucha no es de 6 años a la fecha, al votar por él se vota por el gabinete mejor construido en años, porque por primera vez en gente sin cargos políticos en el gobierno en los que haya quedado en pésimo papel, o quien trae una larga carrera política cuestionable. Es gente que desde cada una de sus trincheras ha sobresalido, no solo por su intelecto, sino porque realmente ha aportado avances al país.
Votar por AMLO no es que un solo hombre llegue a la Presidencia, es darle voz a un pueblo, construir las bases para un avance económico, político, social, cultural, científico y sobre todo moral de nuestro México. Ahora nos toca a nosotros. Si este hombre ofrece una mejor vida y coexistencia y aquellos que ofrecen lo mismo, ya han tenido la posibilidad de hacerlo realidad e hicieron lo contrario, hundiendo al país, no nos dejemos insultar la inteligencia, demos un giro y hagamos la historia de nuestras vidas. Un voto a AMLO es un voto a algo distinto, a un cambio, a una inminente avalancha de beneficios, que de ser realidad serían leyes, que conllevarían a un mejor país.
Es hora, toca cerrarle la puerta al PRIAN y pensar que hoy te toca a ti, a tu madre, a tu padre, a tu hermano, a tus amigos, a mi decidir por nuestro futuro, y no volver a ser manipulados, ni comprados con argumento que ni en 60 años, mucho menos en 12 nos demostraron. 
Vamos pues hacer historia; Vamos a creer que podemos hacer magia con nuestro sufragio y que México puede aún llegar a ser una potencia.
No le confiarías tu casa y tu familia a alguien que sabes cometió un asesinato... No le confies México a alguien que como tarjeta de presentación tiene una masacre como ATENCO.
No le confiarías tu bienestar a una persona que viene de un partido donde 70 mil familias padecen la pérdida de familiares y amigos... y que aún así asegura el ejército y marina seguirán afuera, atrapando gente equivocada... que mañana puede ser tu hijo, tu hija, tu hermano, tú o yo.
Hugo Chávez NO ES AMLO, ni AMLO ES IGUAL A HUGO CHÁVEZ, sin similitud alguna en ningún lado y por donde se busque, explicado con argumentos convencí a algunas chicas que eran potencialmente voto útil y hoy son un voto más para AMLO.
Ésta es la última oportunidad de un cambio verdadero. Para que en 2018 éste continue y la historia fructífera de nuestro país perdure. Es difícil, el fraude YA EXISTE, en boletas duplicadas o compra de votos, toca frenarlo, esta es una batalla PUEBLO vs PODER MEDIÁTICO Y POLÍTICO. VAMOS A DECIDIRNOS NO POR AMLO, SINO POR LO QUE REPRESENTA, NO POR EL POLÍTICO, SINO POR EL LUCHADOR SOCIAL, NO POR EL FUTURO PRESIDENTE, SINO POR EL EQUIPO QUE LO RESPALDARÁ PARA ADMINISTRAR NUESTROS BIENES, NO POR EL CANDIDATO, SINO POR EL SER HUMANO QUE DEJA DE LADO SUS INTERESES Y BUSCA EL DE TODO UN PUEBLO QUE NECESITA SER SALVADO, TODOS PODEMOS HACERLO.

domingo, 17 de junio de 2012

Para un VERDADERO #FelizDíaDelPadre : “Hay que arrancar el problema de raíz y cambiar al gobierno de nuestro país...” Dice la canción.



 “... dame todo el power para que te demos en la madre... Porque no nacimos donde no hay qué comer, no hay por qué preguntarnos cómo le vamos a hacer...” Continua la canción. 
Soy de izquierda, lo he sido desde que tengo uso de razón. Sí esto es de familia, pero no por “tradición familiar”, porque en mi casa hay libertad de expresión, de opinión, de elección, de decisión, de pensamiento, de creencias, o de ser ateo, pero siempre como requisito previo implica tener claridad conceptual y de ahí argumentos y fundamentos sobre lo que se emite.

La izquierda en mi casa ha vivido desde siempre, pero sin partidos políticos, vive la izquierda sociológica, aquella nacida con la Revolución Francesa y mantenida por hombres libres, sin ataduras y de libre pensamiento, lo anterior son circunstancias que mi padre me inculcó, y con ello principios, convicciones, creencias e ideales, también me enseñó que la izquierda en un país como México es un verdadero milagro. Porque desafortunadamente nuestro territorio ha sido gobernado por gente que busca obtener intereses propios, y de ahí lo demás es sólo consecuencia y producto de la avaricia y de la ambición, utilizando el poder como medio de adquisición.
Mi padre ha pensado y se ha expresado siempre de manera informada y documentada, él habló y escribió sobre un pueblo que padecía los embates de una derecha corrupta y opresora aunque afortunadamente a él no le haya tocado directamente sobrevivir a los ataques, nunca pensó que eso significaba no luchar por quienes sí han sido amedrentados, porque el jamás ha sido individualista. A él no le tocó un hijo muerto, un hermano torturado o algún familiar perseguido durante los sexenios del PRI, tampoco uno muerto o acusado falsamente de narcotraficante, como tantos casos surgieron y padecieron familias mexicanas durante el sexenio del PAN, pero hizo conciencia social, vio, analizó y expresó la vileza y el peligro que caracteriza a los altos mandos que hoy detentan el poder y como esto ha llegado a aniquilar al país.
Porque sí estamos en el hoyo. Así de simple, hambre, muertes, desapariciones, desempleo, torturas, represiones, muchos casos juntos o separados, pero jamás aislados suceden a diario en nuestro país.
Y cada historia surge a partir de los gobiernos de derecha (priístas y panistas) que han estado “dirigiendo” al país. Él por estos meses no lleva su memoria a los años 60 y 70, él recuerda el 2005 y Atenco, mujeres violadas y hombres muertos que defendían el único patrimonio (humilde) que tenían, piensa en quienes luchaban contra el poder de un Gobernador que tenía a todo un centenar de fuerza armada a su disposición.
Recuerda el aniversario de aquellos niños, que aunque jamás conoció, ni conocerá, de alguna manera los siente, los piensa no como una cifra sino un daño, pero no colateral, sino directo a una ciudadanía impotente ante el poder del gobierno de dejar en el olvido el sufrimiento y la angustia de muchos padres que perdieron a sus pequeños y aquellos que vivirán traumatizados siempre por las quemaduras palpables e impalpables, durante el resto de su existencia.
Recuerda también a los estudiantes que perdieron la vida en fuegos cruzados, pero que antes de reconocerlos como tales, los relacionaron con el crimen organizado. Él me enseñó que en un país como éste el rico, el pobre, el de clase media, todos juntos debemos crear una conciencia social colectiva y a partir de ahí idear qué pasaría si el pueblo unido, sin importar los estereotipos que como sociedad nos hemos formado equivoca o acertadamente de los demás, creemos en un cambio, un cambio verdadero, algo que sea totalmente distinto a lo que por 70 y 12 años más nos ha tocado vivir en mayor o menos medida a todos.
Tengo muchas cosas que agradecerle a mi padre, muchas y todas, porque todo lo bueno que hay en mi se lo debo a él, tengo que agradecerle que en desayunos, comidas y cenas en mi casa se discutiera y debatiera sobre política, economía, cultura y movimientos sociales, agradezco que tuviera el hábito de la lectura y colmara nuestro hogar de literatura, política (nacional e internacional), sociología, arte, ciencia, entre otra cantidad de textos.
Agradezco que en mi casa Televisa fuera una televisora non grata, y que se documentara y me enseñara a informarme más allá de la pantalla chica, agradezco que me abriera todo un mundo de posibilidades tanto en medios escritos como televisivos y radiofónicos.
Pero sobre todo agradezco a la vida la fortuna de tener un padre como este gran hombre, que mira la precariedad de los demás y busca desde y fuera de su trinchera aportar un paso más hacia un cambio que beneficie a todos, pero principalmente a la clase más necesitada, a aquella que irónicamente, está conformada por quienes encumbran en el poder a los destructores de vidas y de nación.
Y al mismo tiempo le agradezco por ponerme frente a mi todo una gama de recursos para no ser víctima potencial de engaños tan descarados, al mismo tiempo que burdos (spots del PAN, discurso fallido de Peña Nieto y otras mentiras de colección).
Decía Schiller: “No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos." Mi padre, es mi tío, mi amigo, mi consejero, mi inspiración y el mejor regalo que la vida y de existir ese ente divino llamado Dios, me pudieron dar.
Hoy intento que todo lo inculcado se expanda, hoy lucho por llegar a ser un ente social consiente de la realidad en la que vive mi país y a partir de ello poner mi grano de disposición y sumarme a esa ola de ciudadanos despiertos que buscan el cambio verdadero, la limpieza y renacimiento de un país en vías o de caer definitivamente en el abismo o de salvarnos todos juntos como pueblo unido, de aquellos que en busca de su bienestar particular van dejando sangre en todo lo largo y ancho de nuestro país.

jueves, 14 de junio de 2012

México en su levedad y todo lo demás también.



Tenía 13 años cuando Vicente Fox Quezada, quien después de 70 años sacó al PRI de los Pinos, definitivamente no con la ayuda absoluta del pueblo, pero sí con una mayoría que creía en él, que estaban cansados de un partido corrupto, represor, miserable con el pobre y benefactor con el rico.

Esos eran algunos de los porqués de la gente, clase social baja, media, alta muchos convencidos, yo no. Nunca vi a Fox como un factor de cambio, me parecía un hombre incapaz de siquiera intentar mantener a flote a un país y con las circunstancias políticas, sociales y económicas de México, su carácter parlanchín y burlón, por decir menos, resaltando su ignorancia y falta de seriedad para tomar el futuro y la estabilidad de un país en sus manos, podría resultar contraproducente, pero a los 13 años, tal vez y sólo tal vez estaba herrada, el lector juzgará. 
En la izquierda se tenía a Cuauhtémoc Cárdenas, por tercera vez como candidato del PRD, pero no es lo mismo –y nunca lo será- 1990 a 12 años después, sus simpatizantes y sus votantes parecían estar con él más por la convicción de mantener su creencia en la izquierda mexicana, que por creerse con el triunfo aquel año, los mítines ya no tenían el mismo impacto y la cantidad de personas no era grande, en pocas palabras la esperanza en el candidato y en el partido era poca y muchos de los que años atrás lo apoyaban fervientemente, estaban convencidos que el cambio podría ser posible con Fox.
Por su parte el PRI, de quien el pueblo se decía cansado, presentaba a un candidato que parecía no convencer a la sociedad de ser digno de confianza, faltaba carácter, ganas, hasta habilidades políticas, por las razones que fueran, parecía que en aquel año la derecha que detentaba el poder no “dio lo mejor de sí”, su campaña se sentía floja, no reflejaba la importancia y me atrevo a decir la calidad que años atrás le había impregnado al convencimiento de los incautos.
El cambio de partido en el poder se veía muy cerca, tal vez no fácil, pero lo bastante posible para creer que el partido, también de derecha, el PAN sería quien destituiría 70 años de cacicazgo perpetrados por el PRI. Y así fue. Pero en medio de los miles que celebraban y lloraban de felicidad por el cambio tan palpable, tan real y tan beneficioso para un país en una situación precaria, había gente que pensaba “es lo mismo, con distinto nombre, así que todo sigue igual o tal vez peor”, algunos más temían por la falta de experiencia y la personalidad de quien ese 1º de diciembre tomaría el poder.
No pretendo profundizar en los desaciertos de Vicente Fox, tampoco resaltar su falta de formas y su comportamiento altamente cuestionado ante su pueblo y ante el mundo. Pero si recordar que por hechos como “el comes y te vas”, o el escape de uno de los hombres más buscados del mundo, el narcotraficante Chapo Guzmán, sin dejar de mencionar las confusiones constantes sobre personajes históricos o literatos, el país quedó en entredicho, y tal vez no sea por sus errores, finalmente eran suyos, sino por no analizar el voto, las propuestas y dejarse llevar por el carácter más bien de charlatán, que de político, lo cual lo había llevado a la silla presidencial, sin olvidar la pequeña ayuda de sus amigos.
Para el final de aquel sexenio eran muchos los arrepentidos, los que intentaban pensar qué los había llevado a darle el voto a ese hombre, porque se cuestionaba al sujeto, no al partido, quien detentaba el poder parecía que sólo era una persona, aunque detrás de él hubiera todo un equipo, en donde también intervenía de alguna manera el PAN, al casi nunca se le juzgaba.
Y nuevamente en ese ciclo constante e interminable de elecciones, llegó 2006, campañas, propaganda, spots y como nuevo ingrediente: la guerra sucia. Porque nadie que se diga imparcial puede negar que existió. Todo comenzó con la nueva propaganda en televisión que ya no promocionaba las propuestas de los contendientes presidenciales, ni los logros obtenidos en sus cargos públicos anteriores, ahora se aprovechaba y se invertía el tiempo y el presupuesto otorgado por el IFE a denostar a un candidato, bajo la consigna “Es un peligro para México”, de botepronto el candidato Andrés Manuel López Obrador era comunista, socialista, y compartía, a decir del PAN, ideas de violencia que venían del Presidente de Venezuela Hugo Chávez, los ataques se intensificaron, es comprobable que simpatizantes del PAN, principalmente, y que tenían acceso a la televisión manifestaban abierta y constantemente que no votarían por un “loco” “fascista” alguien que se atrevería a quitarle la mitad, sino es que todo, su patrimonio a parte de la sociedad para dárselas de buenas a primeras a otros con mayores necesidades, sobre esto cualquiera que prestara atención a la propuesta que Obrador sabría que cuando decía darle al pobre que menos tiene y repartir la riqueza equitativamente, se refería a que quienes gozaban del beneficio de no pagar impuestos, era tiempo de que lo hicieran, y que con un plan austero de gobierno, se podría dar por medio de programas mayores posibilidades de crecimiento económico, al mismo tiempo quien se hubiera tomado un tiempo para analizar sus acciones durante su mandato en el Gobierno del Distrito Federal, conocería los distintos programas que implementó y los resultados, desde becas hasta apoyos a adultos mayores, que se debe resaltar han retomado algunos de los gobernadores que muchas veces lo criticaron o critican y acusan de “populista”. 
Aún con todo y campaña de desprestigio, el 2 de julio mucha gente creyó en él, ese hombre cautivo a una masa gigantesca, el cambio que el prometía no era el que prometía Fox, este se observaba no solo bien sustentado, no ofrecía “bochos” y “changarros”, ofrecía empleos estables, programas para implementar negocios duraderos, estudios a quienes lo requerían y posibilidades de un verdadero desarrollo sustentable, ofreció lo que ya había implementado y había funcionado.
Pero esa guerra sucia no era más que la consecuencia de un despertar, la gente comenzaba a ver un verdadero proyecto de cambio, tal vez no en el PRD o en la izquierda mexicana, sino en un hombre que había desplegado una serie de propuestas bien argumentadas que ha decir por analistas tanto políticos, como economistas se podría lograr, claro, como siempre habría que haber un perdedor, este hombre atacado y acusado, proponía que los sueldos de los altos mandos debían de bajar, que a los ex presidentes se les debía suspender los ostentosos privilegios, eso no era bien visto para los altos mandos y de pronto se hablaba de que López Obrador le quitaría la mitad del sueldo a los trabajadores de las dependencias, a los obreros y al pueblo entero, todos comenzaron a creerlo, comenzaron a temer, sobre esto el escritos Carlos Monsiváis decía: “El pueblo de México no puede creer esto, es como decir te van a quitar los bienes que no tienes, el dinero que no ganas”, porque si bien Andrés Manuel, hablaba y siempre lo dejó en claro, de la clase que mantenía sueldos de hasta 750 mil pesos mensuales, más comisiones, más viáticos, entre otros beneficios, de hacer eso habría riqueza suficiente para equilibrar los sueldos de aquellos que irónicamente se quejaban y temían que de llegar a la Presidencia de México perderían lo poco que tenían.
Es triste e irónico, que el pueblo, los de abajo, peleen, luchen y encumbren a una cúpula del poder que por muchos años les ha demostrado no funcionar y no solo eso, sino también les hizo vivir en carne propia las humillaciones, las injusticias y las opresiones y aún así se permita que si quiera se postulen y hablen de democracia, de valores y de progresos.  
Ahí tenemos al gran parte del pueblo que aún con asesinatos de indígenas, violaciones a mujeres, opresiones y represiones, siguen gritando "arriba el PRI", pero es peor la nula lógica de muchos mexicanos que no se detienen a pensar que si un hombre tiene un proyecto político sustentado en bases y argumentos sólidos y demostrados, basados en pruebas contundentes, y aún así la derecha lo busca "exterminar", esa derecha solo quiere dañar al país, esa demostración de odio y de intento de desprestigiar es porque "cabe la posibilidad" de que solo quieren proteger al rico, entonces porque como pueblo cubierto de necesidades todas y muchas le seguiremos apoyando, sería una extraña forma de "masoquismo colectivo". 
De pensar así seguramente las circunstancias de este país serían distintas, tal vez si dejamos de creer que quien tiene la razón es quien ofrezca bochos, changarros y una línea llamada "chamabatel" como solución a nuestros problemas políticos, económicos y sociales y que quien nos dice "México va ganando la guerra por eso sigan votando por nosotros", después de 60 mil esposas, madres, hijos, nietos, padres, abuelos, hermanos, primas, sobrinas han muerto por fuego cruzado... si nos detenemos hacer conciencia y recordamos el dolor anteriormente sufrido por abuelos y padres que murieron, niños que nacieron con un país caótico debido a la ineptitud y corrupción de los altos mandos, consigamos dar un primer paso hacia un cambio verdadero.